Los posibles efectos positivos o negativos del uso de los videojuegos dependerán en buena parte de la postura adoptada por los padres, de su habilidad y acierto en la selección de los videojuegos y en definir el momento y la forma oportuna de que sus hijos los utilicen.Los
fabricantes deben de incluir en el interior del embalaje folletos advirtiendo y aportan una interesante información al consumidor. No obstante, su envoltorio tan sólo cita que hay información importante en el interior, y por su importancia se trata de una información que se debería facilitar a los padres antes de que compren un videojuego.
En cuanto a su contenido, conviven en el mercado videojuegos inocuos con otros violentos, sexistas e incluso racistas. Es por ello que conviene que los padres se interesen por los videojuegos que agradan a sus hijos y les orienten a la hora de comprarlos (o les regalen los más adecuados), cara a que los niños y jóvenes se inclinen por los menos nocivos para su formación como adultos responsables y solidarios.
El Real Decreto 29/06/1990 que regula las normas de seguridad de los juguetes excluye de su ámbito de aplicación a los juegos de vídeo que se pueden conectar a un monitor de vídeo y alimentados por una tensión nominal de 24 voltios. Cuatro de los soportes estudiados por CONSUMER (Nintendo 64, PlayStation, Dreamcast y los ordenadores personales) quedan fuera de esta ley porque requieren un monitor de televisión para ser utilizados, exceptuando la Game Boy, que cumple los requisitos de seguridad. El resto este simplemente sin regular. Por ello, conviene que los padres supervisen su uso.
Los videojuegos pueden provocar al usuario que se enganche cuando ya a transcurrido algunas semanas desde su compra, se inicia un período en el que su uso se estabiliza. Se considera normal jugar con la videoconsola tres o cuatro horas a la semana, aunque lo importante es que este tiempo este equilibrado con otras actividades. Los padres deben controlar el tiempo que sus hijos juegan con las videoconsolas si el niño o adolescente tiende a aislarse y muestra problemas de sociabilidad, ya que en ese caso podría estar utilizando el videojuego a modo de evasión. La liberación de tensiones a través del juego, el refuerzo de los lazos de pertenencia al grupo y la autoestima que acompaña al éxito son algunos de los motivos que explican la capacidad de adicción que poseen estos juegos que, por otra parte, presentan temáticas e imágenes atractivas para sus destinatarios y les proporcionan distracción y diversión.Pero no siempre los viodeojuego conllevan a consecuencias negativas, sino que potencian habilidades psicomotrices, se adquieren conocimientos (lenguajes específicos, símbolos, técnicas...)..
El Real Decreto 29/06/1990 que regula las normas de seguridad de los juguetes excluye de su ámbito de aplicación a los juegos de vídeo que se pueden conectar a un monitor de vídeo y alimentados por una tensión nominal de 24 voltios. Cuatro de los soportes estudiados por CONSUMER (Nintendo 64, PlayStation, Dreamcast y los ordenadores personales) quedan fuera de esta ley porque requieren un monitor de televisión para ser utilizados, exceptuando la Game Boy, que cumple los requisitos de seguridad. El resto este simplemente sin regular. Por ello, conviene que los padres supervisen su uso.
Los videojuegos pueden provocar al usuario que se enganche cuando ya a transcurrido algunas semanas desde su compra, se inicia un período en el que su uso se estabiliza. Se considera normal jugar con la videoconsola tres o cuatro horas a la semana, aunque lo importante es que este tiempo este equilibrado con otras actividades. Los padres deben controlar el tiempo que sus hijos juegan con las videoconsolas si el niño o adolescente tiende a aislarse y muestra problemas de sociabilidad, ya que en ese caso podría estar utilizando el videojuego a modo de evasión. La liberación de tensiones a través del juego, el refuerzo de los lazos de pertenencia al grupo y la autoestima que acompaña al éxito son algunos de los motivos que explican la capacidad de adicción que poseen estos juegos que, por otra parte, presentan temáticas e imágenes atractivas para sus destinatarios y les proporcionan distracción y diversión.Pero no siempre los viodeojuego conllevan a consecuencias negativas, sino que potencian habilidades psicomotrices, se adquieren conocimientos (lenguajes específicos, símbolos, técnicas...)..
Muchos de los juegos que están en el mercado han sido estudiado.
Aquí adjunto algunos de ellos y su resultados son los siguientes:
- Pokémon Amarillo para Game Boy: Favorece el desarrollo de la memoria para lograr el objetivo del juego. No requiere habilidad ni precisión, aunque los jugadores deben retener información. Exige la elaboración de estrategias y decidir qué Pokémons se deben capturar y cuales no, según los ya atrapados.
- Star Wars Racer para Nintendo 64: Precisa rapidez de reflejos, favorece la coordinación oculomanual y la motricidad fina. No es necesario tomar decisiones ni elaborar estrategias. La temática se basa en la película Star Wars, por lo que las naves que corren son similares a las utilizadas en el film.
- Tomb Raider 3 para PlayStation: Exige habilidad y rapidez de reflejos; además, para tomar algunas decisiones es necesario retener información y memorizar. Es violento y la información del envase hace referencia a las actividades bélicas que puede desarrollar el personaje.
- Virtua Tennis para Dreamcast: Precisa de rapidez de reflejos, favorece la coordinación oculomanual y la organización espacial. No ayuda a elaborar estrategias ni a tomar decisiones. Es el juego mejor valorado por los jugadores por su contenido y sus características técnicas.
Recomendaciones para los padres
- Controlar el tiempo dedicado a su uso
- Vigilar el contenido de los videojuegos. los padres deben de asegurarse a la hora de adquirirlos, de que sean los adecuados para la edad del niño. Debemos de estrenar los juegos con ellos para asegurarnos de que no contengan ningún peligro
- Potenciar la vida familiar. Los padres deben participar con sus hijos cuando juegen ,utilizándolos como un aliciente más para fomentar la comunicación y el contacto con los hijos, aunque esto nos lleve un tiempo.
- Detectar situaciones de alto riesgo.Los padres deberán estar alertas cuando el niño o adolescente presente un comportamiento no adaptado a un uso correcto de los videojuegos
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